Margarita Espinal, José Torres y Vladimir Torres

Por Miguel Cruz Tejada

Una pareja dominicana un hijo del matrimonio perecieron ahogados el miércoles cuando las aguas del río Elizabeth en la ciudad del mismo nombre en Nueva Jersey, se desbordaron empujadas por la furia de los diluvios, tornados y vientos del huracán Ida, mientras trataban de protegerse en el apartamento de un complejo de viviendas “Oak Plaza” en la avenida Irvington.

Los muertos fueron identificados la noche de ayer jueves por las autoridades como José Torres, de 71 años; su esposa, Margarita Espinal, de 72; y el hijo del matrimonio, Vladimir Torres, de 38.

Otra mujer murió en el mismo residencial, pero no ha sido identificada y la policía de Elizabeth se limitó informar que tenía 38 años de edad, aunque se cree que también es pariente de los difuntos identificados.

Vecinos que lograron salvarse de morir ahogados pero con todos sus ajuares inundados y destruidos por la fuerza de las riadas, atestiguaron que los bomberos tuvieron que salir en botes debido a que avenidas y calles se convirtieron en “brazos de mar”, impidiendo que las labores de rescates fueran normales y rápidas.

La portavoz de la ciudad, Kelly Martins dijo ayer que el cuartel central del Departamento de Bomberos situado al cruzar la calle donde murieron los dominicanos, también fue abrazado por las aguas y que parte de los principales equipos fueron dañados por el agua.

Explicó que los policías y bomberos fueron de puerta en puerta para hablar y tranquilizar a los temerosos inquilinos.

“Terrible, la gente gritaba, lloraba y hacía señales, había poca asistencia, pero quedamos vivos que es lo que vale”, dijo Marcos Sánchez uno de los vecinos de los muertos.

La mayoría de los apartamentos del complejo fueron totalmente inundados y los residentes perdieron sus ropas, prendas, electrodomésticos y otros objetos.

Testigos explicaron que la inundación en el edificio donde murieron los tres dominicanos fue tan fuerte que el agua subió hasta el segundo y tercer piso.

Docenas de vehículos quedaron encaramados unos encima de otros, mientras para salvarse de las riadas docenas de conductores dejaron sus autos abandonados en medio de las avenidas y calles.

Las dantescas escenas muestran a sobrevivientes transportándose en canoas a través de las aguas que coparon las vías y estructuras en la avenida Westminster donde numerosos negocios sufrieron igualmente serios daños y pérdidas económicas.

Andy Jiménez dueño de una bodega cercana a la escena, dijo que lo quedó de las áreas impactadas en Elizabeth, parecían las secuelas de un tornado.

Hasta ayer jueves en la noche, miles de residentes en Eli
zabeth y otras ciudades de Nueva Jersey quedaron sin electricidad.

En la ciudad de Passaic, el alcalde dominicano Héctor Lora reportó también cuantiosos daños y destrozos.

“Nuestra policía y bomberos van de puerta en puerta para hacer un chequeo de bienestar en este punto y ver si lamentablemente hay más”, dijo Martins.

Unos 600 residentes del complejo fueron desplazados debido a las inundaciones, dijo el alcalde de Elizabeth, Chris Bollwage en una conferencia de prensa ayer jueves por la mañana.

Tres escuelas en la ciudad, Nicholas Murray Butler número 23, Cristóbal Colón, número 15 y otra que no fue nombrada estaban siendo acondicionadas para convertirlas en refugios temporales.

La Cruz Roja Americana de Nueva Jersey abrió un refugio en el Centro Deportivo Thomas G. Dunn, en la calle Pearl para los desplazados dijo Sheri Ferreira, portavoz de esa entidad de socorro.

“Estuve aquí anoche hasta las 3 am, y debo decirles que nunca había visto algo como esto”, dijo el alcalde Bollwage. “No solo en este lugar, sino en toda la ciudad de Elizabeth. El agua y la inundación se desbordaron. Es una verdadera tragedia, es una tragedia humana. Es una en la que el Gobierno tendrá que trabajar para albergar a 600 personas”.

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