Sentir hambre con frecuencia puede deberse a varias razones que posiblemente no habías considerado, por lo que estas o no comiendo, ciertas actividades o ser síntoma de una condición de salud que necesita atención médica

El hambre es la manera en la que tu cuerpo te avisa que necesita comida. El hambre constante puede deberse a distintos factores, como el estrés, el tipo de alimentos que consumes y los efectos que provocan, pero también podría ser señal de un problema médico.

10 razones por la que puedes experimentar hambre con frecuencia

1. Estas comiendo mucha azúcar y carbohidratos refinados

Consumir muchos alimentos y bebidas con azúcar agregada puede aumentar tu apetito. Los alimentos con alto contenido de azúcar provocan que tu cerebro secrete serotonina y la dopamina, hormonas que te dan una sensación temporal de bienestar y felicidad. Por ello tu cerebro comienza a necesitar más azúcar para obtener esa misma sensación de placer.

Los carbohidratos refinados como el pan, el arroz blanco, así como los refrescos y dulces no promueven una sensación significativa de saciedad y pueden provocar picos rápidos en el azúcar en sangre. Las caídas repentinas de azúcar en la sangre también pueden hacerte sentir hambre.

2. Deshidratación

La falta de agua puede confundirse con hambre. Tus anhelos por una golosina, un pan o una botana pueden ser una señal de deshidratación.

A veces tus antojos pueden estar inclinados hacia la comida con azúcar. Cuando no obtienes suficientes líquidos, puede ser difícil para tu cuerpo metabolizar el glucógeno (glucosa almacenada) para obtener energía, por lo que nuestros cuerpos anhelan el azúcar para proporcionarnos una fuente rápida de energía. Pero lo que realmente necesitas es beber agua, según explica la nutricionista Stehanie Kay.

3. No estas durmiendo lo suficiente

No dormir lo suficiente puede alterar el equilibrio hormonal natural del cuerpo, lo que puede aumentar la sensación de hambre en algunas personas. Dormir lo suficiente ayuda a regular la grelina, la hormona estimulante del apetito y ayuda a garantizar niveles adecuados de leptina, una hormona que promueve la sensación de saciedad.

Sleep Foundation señala que no dormir lo suficiente puede reducir la cantidad de peso perdido y animar a comer en exceso. Procura dormir entre 7 y 9 horas diariamente.

4. Llevas una dieta restringida en calorías

Tener una dieta que proporcione menos calorías que las que tu cuerpo quema puede promover la producción de grelina, la hormona que estimula el apetito, también llamada “hormona del hambre”.

5. Consumes poca proteína, fibra y grasas saludables

La proteína mantiene la sensación de saciedad. Según investigaciones, la proteína te hace sentir satisfecho y ayuda a reducir antojos de carbohidratos.

El consumo de fibra dietética también puede controbuir a evitar el hambre constante. La fibra ayuda a regular el uso de azúcares por parte del cuerpo, lo que ayuda a controlar el hambre y el azúcar en sangre, explica La Fuente de la Nutrición de Harvard.

La grasas buenas también un efecto positivo sobre la saciedad y ayudan a controlar la liberación de hormonas del apetito.

6. Estrés

Cuando los niveles de cortisol -la también conocida hormona del estrés- son altos, puede aumentar tu apetito y los antojos.

7. Tiroides hiperactiva

El hipertiroidismo (tiroides hiperactiva) ocurre cuando la glándula tiroides produce demasiada hormona tiroxina. Mayo Clinic señala que este el hipertiroidismo puede causar una amplia variedad de signos y síntomas, entre ellos está el incremento del apetito.

8. Medicamentos

Algunos medicamentos pueden hacer sentir más hambre de lo normal. Entre ellos estan algunos medicamentos para la diabetes, antidepresivos, antipsicóticos, anticonvulsivos y corticosteroides.

9. Sustituyes comidas con líquidos

Si sustituyes alimentos sólidos por alimentos líquidos como batidos es posible que tengas hambre por distintas razones. Los líquidos pasan por el estómago más rápido, puedes sentir anhelo de comer más porque el cerebro tarda alrededor de 20 minutos en recibir la señal de que estas lleno. También hay estudios que señalan que los alimentos líquidos no tienen un gran impacto en la supresión de las hormonas que promueven el hambre.

10. Haces mucho ejercicio

El ejercicio de alta intensidad o por largos periodos puede aumentar tu metabolismo y hacerte tener más apetito.

El consumo de alimentos saciantes ricos en fibra, proteínas y grasas saludables puede ayudarte a evitar el hambre, así como también el procurar el sufiente consumo de agua y limitar los alimentos ricos en azúcar, sal, procesados ​​o fritos.

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