Hoy, 8 de diciembre, se cumplen 40 años del asesinato de John Lennon por Mark David Chapman. Este, una persona sin mayor oficio ni beneficio y de 25 años por entonces, asesinó al antiguo líder de los Beatles de cuatro disparos en la entrada del Edificio Dakota, de Nueva York, en presencia de su esposa, Yoko Ono. Desde entonces está encarcelado, y recientemente se le ha negado por undécima vez la libertad condicional.

Chapman llevaba varios días rondando las entradas y salidas de Lennon y Ono en el edificio Dakota. En el mes de noviembre había ya ido a Nueva York para cometer el crimen pero no se decidió. Ese ocho de diciembre había vuelto. Por la mañana ya tuvo a Lennon a tiro, entre la nube de fans que solían esperar a la pareja en demanda de autógrafos o recuerdos: Él le tendió una copia de su último álbum, Double Fantasy, para que lo firmara. John lo hizo y le preguntó «¿Esto es todo lo que quieres?» y no sucedió más. El momento fue inmortalizado por un fotógrafo presente: la última foto de John Lennon es una junto a su asesino.

Lennon y Ono pasaron el día en el Record Plant Studio trabajando en el que sería el nuevo álbum conjunto de ambos. A la vuelta, Chapman seguía junto al portal. Al pasar Lennon le disparó cinco bajas del calibre 38, de punta hueca, con un revólver Smith & Wesson. Le alcanzaron cuatro disparos, dos en la espalda y dos en el hombro. Lennon murió en el traslado al hospital. El conserje del edificio desarmó a Chapman, que no opuso resistencia.

En la audiencia de petición de libertad condicional del mes pasado, Chapman reconoció que asesinó a uno de los representantes más significativos de la música y cultura popular del siglo XX por afán de notoriedad personal, que ahora considera ese acto «despreciable», que lamenta el crimen y que aceptaría pasar el resto de su vida en prisión por haber matado a alguien inocente. Y reiteró su presentación de excusas a Yoko Ono. «No lo maté por su personalidad o la clase de hombre que era. Lo asesiné porque era muy famoso y yo buscaba gloria personal».

Ono, en cambio, se niega a que Chapman salga de la cárcel y declaró al Daily Beast que «Lo hizo una vez y podría hacerlo de nuevo, a otra persona. Podría ser yo, Sean [su hijo con John Lennon) o cualquiera». La junta correspondiente rechazó liberarlo por ser «incompatible con el bienestar de la sociedad». Además, declararon inquietante la declaración de Chapman acerca de que «la infamia te trae gloria».

Lennon fue líder de los Beatles, junto a Paul McCartney, desde la creación oficial del grupo hasta su disolución en 1970, y con Paul compuso algunos de los mayores éxitos de la banda que revolucionó el pop y la cultura popular mundial en los años 60. Tras la separación del grupo inició una carrera en solitario, junto a Yoko Ono, inscrito socialmente en la corriente de pensamiento pacifista y progresista. Es imposible saber hasta dónde hubiera llegado su música y su influencia social. De haber vivido, John Lennon tendría 80 años.

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