Hay razones para que las ganas se vayan de vacaciones.

Puede que le gustes y te desee a más no poder, pero incurrir en ciertas acciones podría llevar a tu chico de la excitación extrema a matar toda la pasión del momento. ¿Quieres saber cuáles son esos errores que nunca deberías cometer en la cama, satanizados por ellos? Sigue leyendo; aquí recopilamos cinco:

Sobreactuar

Algunas mujeres, con la intención de complacer y aumentar la excitación de su pareja, tienden a exageran gritos y gemidos. Sin embargo, debes saber algo: la mayoría de los hombres coincide en que prefieren que la mujer no tenga vergüenza de externar qué tan placentero está siendo el sexo para ella, pero sin caer en la sobreactuación, pues, aunque creas que no, ¡ellos sí se dan cuenta!

Comparar

¿Te gustaría que tu chico te compare con su ex? Definitivamente no, así que procura tú tampoco hacerlo, y menos si es en la cama. Aunque quieras ‘halagarlo’ diciéndole que disfrutas más del sexo con él que con tu expareja, el comentario resulta desagradable ya que da a entender que estabas pensando en esa fichita del pasado mientras tenían relaciones. Si quieres hacer algún comentario que eleve su autoestima, hazlo, pero sin comparar.

Dejar que haga todo el trabajo

No hay nada que desmotive más a un hombre que estar con una mujer que se haga la estrella de mar (brazos extendidos y piernas abiertas, dejando que él haga todo el trabajo). El sexo se disfruta más cuando ambas partes demuestran igual interés y tienen las mismas ganas. Atrévete a tomar la iniciativa y sugerir cosas distintas de vez en cuando.

Preguntar si llegó al orgasmo

No es una pregunta que debas hacerle. En el sexo, las acciones dicen más que las palabras. Si quieres saber si llegó al orgasmo, basta con prestar atención a su lenguaje no verbal. Los hombres tienden a ser bastante expresivos en ese sentido.

Hablar sobre problemas y sentimientos

No importa si se trata de una sesión de reconciliación, ¡está prohibido hablar de problemas de pareja previo o durante el sexo! Lo mejor es que disfruten del momento de placer y que luego, al terminar, se tomen el tiempo para conversar sobre sus conflictos. Tampoco está permitido hacer la típica pregunta de ‘¿qué somos?’ en la cama, en caso de que se trata de una persona con la que todavía no tienes una relación formal.

DL/JC

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